San Agustín de Hipona.
San Agustín es, junto con Santo Tomás de Aquino, una de las cabezas más privilegiadas de la Historia, no sólo de la Iglesia. Su conversión, gracias a las oraciones de su madre Santa Mónica, viene recogida en su libro Las Confesiones, cuya lectura ha influido en muchas personas. Si no es ... a mi me convertió a los 18 años, estudiando arquitectura, y en pleno mayo del 68, con todos los disturbios académicos, en los cuales me vi imbuido pues era delegado de curso; y le debo mi vocación cristiana.
El «Doctor de la Gracia» fue el máximo pensador del cristianismo del primer milenio y según Antonio Livi uno de los más grandes genios de la humanidad. Autor prolífico, dedicó gran parte de su vida a escribir sobre filosofía y teología, siendo Confesiones y La ciudad de Dios sus obras más destacadas. El pensamiento de san Agustín de Hipona tendió un puente entre el mundo clásico y el mundo medieval, adaptando una lectura alegórica de las Sagradas Escrituras con el neoplatonismo.
Murió poco después que los bárbaros invadieran Hipona. No quiso abandonar a sus fieles. Le tenían preparado un barco para huir a Roma.

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